Diagnóstico del tiempo en que vivimos
Es deseable e importante que tenga aciertos y vitalidad el nuevo gobierno de Cristina Fernández, viuda de Kichner. Nunca antes, desde 19 83, candidato alguno ha concentrado tan profusamente las esperanzas de los argentinos; el 54 % de los votos obtenidos así lo demuestran. Sin embargo poco se hace para satisfacer la confianza por el pueblo depositada. Veamos:
Lejos esta el gobierno de promover un ideal que se encuentre por encima de las banderías partidarias, los odios y los resentimientos; que procure el logro de los anhelos personales y colectivos aunando así los esfuerzos de todos los argentinos.
Es tal el número de aduladores pagos que por exceso de oferta han desvalorizado lo que pregonan, creando de este modo un ambiente de escepticismo sobre las bondades que anuncian.
Se ha denunciado, con abundancia de datos, la miseria y el hambre de vastos sectores del país, en el que sin embargo se levantaron, en pocos años, fortunas inmensas injustificables, con la tolerancia culpable de gobernadores, parlamentarios, jueces, periodistas comprados y ciudadanos indiferentes.
Tal ha sido el despilfarro y la mala administración, que el gobierno, para evitar catástrofes, se ha visto obligado a hipotecar el futuro de los humildes y los trabajadores al disponer, para gastos corrientes, de las reservas dela ANSESy de otras entidades financieras para pago de retiros y pensiones.
Los funcionarios públicos, ávidos de lucro en la función administrativa, son complacientes y ciegos ante los yerros del ejecutivo, pues sólo les importa su propia suerte, sin advertir que ésta inexorablemente se les acabará cuando la magnitud de los errores no pueda ya ocultarse.
Todo el crédito del país es manejado por funcionarios adictos quienes sustituyen en sus funciones a las instituciones oficiales. El Estado se encuentra manejado por pseudos estadistas que solamente persiguen sacarle provecho propio.
Para poder producir, exportar o importar, hace falta la autorización de burócratas que además de no haber producido nunca nada, cambian, a poco de andar, las leyes de juego por capricho o incompetencia.
Se castiga gravemente, tergiversando, sustituyendo o juzgando con retroactividad hechos del pasado pero con leyes incorporadas en el presente a quienes, en la guerra librada en los setenta, derrotaron a montoneros y erpianos que atentaron contra las instituciones de la patria; asesinaron, robaron, secuestraron y sembraron el terror en toda la población y a éstos, se los premia con reconocimientos, compensaciones y otorgamiento de puestos en la función pública.
Muchos de los seguidores y legisladores del partido gobernante tienen como único objetivo “vivir” de este gobierno, en lugar de comprometerse por el bien común de todos los argentinos.
Es de desear que la Presidenta, en devolución de la confianza depositada por la ciudadanía, ponga remedio a ello. Aún se está a tiempo; pero la hora exige que los ciudadanos mantengamos una constante vigilancia sobre los hechos del gobierno y usemos de la mejor manera posible la capacidad de intervenir, obrar y criticar. Debemos participar dejando a un lado el laissez-faire, laissez passer; no nos ayudó en el pasado, tampoco lo hará en lo sucesivo.
Nuestra actitud democrática debe dejar de ser solamente electora para transformarse en participativa y militante, desarrollando una nueva disposición frente a los valores básicos como solidaridad, cooperación, justicia social, libertad, respeto por las personas y las diferencias. Así, no sin esfuerzo, con un gobierno convocante y aglutinante, lograremos el tan deseado “porvenir venturoso” de todos los argentinos.
Argentina Insatisfecha
Crisis: en la energía eléctrica, en el petróleo, en el transporte, en la educación, en el sistema de salud, en la seguridad, en la provisión de dinero. Inflación desatada y negada. Mayor pobreza. Cada día se necesita más para comprar menos.
Cortes y piquetes a toda hora y lugar. Asesinatos; lucha entre carteles de la droga.
Se reclama orden, no como un fin sino como un medio para encauzar la vida social sin sobresaltos, previsible. Se demanda más democracia; esto es mayor participación en las decisiones; para que cada uno pueda ser artífice de su propio destino a partir de reglas claras que no deberían quebrantarse por capricho o incompetencia de los funcionarios de turno. Se pide transparencia en el manejo de los fondos públicos y rendición de cuentas.
Las demandas se centran en la inclusión social, en la equidad; en la justa distribución de los ingresos de acuerdo a la contribución de cada sector al desarrollo y sostenimiento de la sociedad. No se acepta que personas capacitadas ganan menos que las que no lo son, pero que tienen la fuerza de la coerción. No puede ser que un camionero que recién se inicia gane más que un profesor universitario con 20 años de cátedra, o que un docente, o que un policía. Que un concejal de una pequeña intendencia gane más que un General.
La pobreza se hace inexplicable en un país con recursos naturales que son demandados por una sociedad internacional que los bien paga. Se trata de una pobreza en medio de una abundante riqueza, lo que hace más injusta e inmoral la situación.
La dirigencia debería adoptar las medidas pertinentes para revertir la situación descripta; para que al finalizar el 2011, hayamos mejorado al menos algunos de estos parámetros.
Nuevo Ministro de Defensa
El nuevo Ministro asume la conducción de unas FFAA desvalorizadas, desmotivadas, sin medios para el entrenamiento, mal pagas, con personal retirado a quienes se les han conculcado derechos establecidos por ley; en donde ha tomado enorme supremacía el entorno político a los méritos específicos para los ascensos. Sería deseable que revierta esta situación y adopte medidas de esclarecimiento a la población sobre el esencial rol que al instrumento militar le compete.
Si los argentinos queremos poseer una economía independiente, una política internacional conforme al propio interés y una organización preparada para restablecer el orden ante emergencias o desastres naturales socorriendo y dando apoyo a la población, tendríamos que comprender la real importancia del efectivo sostén para el esfuerzo militar en época de paz y adoptar decisiones y recursos adecuados para ello.
Un Militar posee más obligaciones que los demás ciudadanos; además de las normas que rigen para el conjunto de la sociedad, sus leyes y reglamentos particulares lo constriñen. Su familia y él cambian de lugar de radicación cada tres o cuatro años sin cobrar desarraigo, como es el caso del sector legislativo entre otros. Por ello, su función debería tener como contrapartida, el beneficio de una retribución material que le permita vivir en forma austera pero digna, en actividad y en retiro en el nivel medio de la sociedad.
Hoy un conductor de camiones, de una formación de subterráneo, o un supervisor de YPF ganan más que un Capitán con quince años de servicio, con título universitario; que tiene bajo su responsabilidad cientos de miles de dólares de material del Estado; que se encuentra preparado para conducir personas hasta el sacrificio extremo, incluido el suyo.
Ordenar jerárquicamente las estructuras de la Nación y retribuir sus tareas en relación a la preparación académica y específica que estas requieren; a la función que cumplen para el sostenimiento, desarrollo de la sociedad y presencia a nivel internacional, es tarea insoslayable del gobernante, que no puede quedar librada a las contingencias de una política partidaria o de la lucha gremial exclusivamente
Policía Desarmada
La nueva ministro de seguridad ha dispuesto que la policía concurra desarmada a efectuar desalojos y disolver manifestaciones.
Fundamenta su resolución en que así lo hacen países del primer mundo y logran de esa forma buenos e incruentos resultados, razón esta suficiente para imitarlos.
En mi opinión, no se ha detenido a analizar cuáles son las razones que explican porqué ellos pueden hacerlo; veamos:
En esos países, en especial Gran Bretaña, existe un respeto y temor por el accionar policial forjada a través de siglos en los cuales la sociedad organizada le atribuyó el suficiente poder de disuasión y la facultad del uso de la violencia para mantener o imponer el orden establecido que hubiere sido vulnerado; además de fijar como un gran agravante el hecho de que un civil agreda a un funcionario policial. Nada parecido ocurre en nuestra Argentina tras la implantación de las políticas de los gobiernos K., que limaron, cercenaron, las facultades de los cuerpos encargados de la seguridad hasta casi hacerlas desaparecer.
Estamos cansados de observar elementos de la policía, agrupados unos al lado de otros, cobijados, agazapados, tras sus escudos y cascos, mientras las hordas enardecidas les arrojan todo tipo proyectiles, como en las kermeses, en el juego “Tírele al muñeco”. No hay riesgo alguno en ello.
Los pueblos no desean una policía sin autoridad, débil. Estarán contentos de tener una que sea fuerte, que haga cumplir la ley, que mantenga el orden y en la que pueda apoyarse cuando lo necesite.
Parque Indoamericano en Villa Soldati
Ocurrió lo previsible como consecuencia del accionar de los gobiernos K, que denostaron sistemáticamente a la autoridad en todos los niveles. Desconocieron y subestimaron a los otros poderes del Estado, a los Ejecutivos provinciales, a las FFAA y a las de Seguridad.
Se ha asesinado el concepto y valor de la autoridad. Será muy difícil restaurarlo sin el ejercicio de la violencia, pues nadie respeta las leyes ni a quienes tienen la obligación de hacerlas cumplir. Cualquiera mata a un policía, y esta ya no tiene la voluntad de hacer cumplir la ley y no es respetada.
Hace unos años, en Londres, en una estación de tren, bajaron a los gritos las barras bravas autóctonos que concurrían a un partido, vociferando y provocando disturbios. Un policía, un solo policía se puso en el medio y se llevó el dedo índice sobre los labios cerrados, en clara manifestación de ordenar silencio. Los barra bravas, cambiaron inmediatamente de actitud y continuaron caminando casi en puntas de pie.
En nuestro país hoy no lo lograríamos ni con toda la guardia de infantería acompañada por la montada.
Urge reestablecer el valor de la autoridad y el concepto de que nadie puede quedar impune si contraría el orden establecido, aunque para ello sea necesario administrar y ejercer la fuerza.
Desconocimiento Histórico
La presidente ha informado por la cadena nacional, las dificultades que está encontrando en la oposición para aprobar el presupuesto.
Sin entrar en consideraciones técnicas establecidas en nuestra Constitución, respecto a las atribuciones del poder Ejecutivo y el Legislativo para decidir en el tema, ella ha incurrido en un error al afirmar que es la primera vez que el Congreso, según su decir, le pone palos en la rueda pretendiendo no aprobar el presupuesto que ha enviado para su aprobación.
La primera vez fue allá a fines de 1907, cuando se produjo un conflicto entre el Presidente de la Nación, el Dr Manuel Quintana y el Congreso de mayoría roquista. El motivo de la confrontación se debió a que el Presidente había convocado al Parlamento a sesiones extraordinarias para votar el Presupuesto, pero éste se negó a discutirlo.
El 25 de enero de 1808 el Dr Figueroa Alcorta, quien siendo vice, asumió la presidencia por fallecimiento de Quintana, clausuró las sesiones extraordinarias y sancionó de hecho el Presupuesto para ese año.
Democracia Parlamentaria
Democracia: El concepto ha sido tan deformado a al punto de que hoy la mayoría cree que es un fin y no un medio para alcanzar la prosperidad general y el bien común.
Lo interpretan como un derecho al voto, pero no se sabe muy bien que se vota; y el pueblo, como ha ocurrido recientemente, observa paciente y apenas sobresaltado el accionar de un parlamento donde la más de las veces los legisladores votan caprichosamente o para satisfacer a alguien a quien complacer con la esperanza de obtener servicios recíprocos en otra ocasión.
La competencia y los intereses del país en su conjunto se diluyen en alianzas, en banderías partidarias y en intereses sectarios.
Disponerse a Cooperar
"Néstor Kirchner impuso un rígido sistema de toma de decisiones centrado en sí mismo, que excluyó al Parlamento y a los miembros de su partido. Así, durante estas presidencias, los argentinos nos hemos visto privados del aporte plural de los congresistas y de la actividad fecunda de la militancia partidaria.
"La vida en democracia sólo puede funcionar en forma exitosa si todos los miembros que integran el sistema de adopción de decisiones procuran llegar a acuerdos en forma concreta con la finalidad de lograr acciones comunes, aunque se difiera y no se esté de acuerdo en todos los detalles.
"En mi opinión, la Presidenta, sin la presencia catalizadora de su fallecido esposo, debería cambiar los procedimientos e impulsar la práctica referida en aquellos que tienen la responsabilidad de conducir las organizaciones políticas y el país. De este modo, los ciudadanos comunes nos reflejaríamos en ellos, y desde el llano, en todas las actividades cotidianas, nos veríamos dispuestos a la cooperación, tan necesaria para la vida social."
Cárceles Saturadas
La criminalidad juvenil se encuentra en alza. Muchos son los factores que contribuyen a ese peligroso crecimiento que ha incrementado los costos carcelarios en un nivel difícil de ser sostenido por el Estado que debería y no puede proporcionar establecimientos de detención dignos e higiénicos para todos los reclusos.
El sistema ha creado una puerta giratoria de presos y ex presos que salen y vuelven a entrar por haber sido empujados de nuevo al delito por la droga y otros flagelos. Urge reducir la población carcelaria; para ello habría que considerar el encarcelamiento como última instancia, volcando los escasos recursos del país a la prevención de la drogadicción, combatir la pobreza y procurar fuentes de trabajo, educación y vivienda para los sectores excluidos y ex presos.
En lugar de la reclusión en cárceles de personas no violentas,(entre ellas aquellas que se encuentran procesadas sin sentencia como consecuencia de la guerra librada en los setenta, personas mayores, militares que se han subordinado a las disposiciones legales y no han resistido lo dispuesto por la justicia), se debería proceder por ejemplo a la detención domiciliaria controlada. Se contribuiría de este modo a reducir los gastos del Estado permitiendo así que más recursos sean reasignados a las urgentes acciones de prevención y ayuda que he mencionado en forma precedente.
Política Exterior
El Canciller Timerman ha expresado que: “La política exterior la fija la Presidenta”. Esta afirmación excluye a los diversos actores sociales, como el de los otros poderes del Estado, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales, representantes de los diversos sectores productivos y de la cultura, etc., que en el sistema democrático y republicano de gobierno deberían poder participar, para consensuar y consolidar las decisiones y acciones que tendrían que integrar un cuerpo doctrinario coherente, perdurable en el tiempo, para la mejor integración de la Argentina en el mundo.
Las decisiones de política exterior, por lo trascendente, jamás deberían ser facultad exclusiva de una sola persona, aunque ostente el cargo de Presidente. Timerman, en otras palabras ha dicho: “El Estado es Cristina Kichner”, y ella con su silencio, lo ha aceptado, reivindicando de este modo lo peor del vetusto absolutismo político.